El alquiler de vivienda, se ha convertido en el mejor valor refugio del mercado inmobiliario en nuestro país, y el único que está aguantando, ante la actual situación tempestuosa que está viviendo el sector, que como vemos en los últimos datos del Ministerio de Vivienda, nos muestra que las ventas de viviendas, tanto nueva como usada han experimentado una gran bajada hasta situarse esta caída de ventas en términos anuales, en el orden del 30%. Esta caída en las ventas está muy ligada a las dificultades para obtener financiación por parte de muchos potenciales compradores, puesto que los bancos ante las turbulencias financieras han endurecido las condiciones del crédito, si a esto le sumamos la situación de parón que vive el sector, y las muchas recomendaciones por parte de muchos agentes del mercado de esperar para comprar vivienda, esto lo que está provocando, es que aquella gente que era potencialmente un comprador de vivienda, se decante por el alquiler, provocando este hecho, un aumento de la demanda de alquileres, que también ha ido acompañado de un aumento en los precios de éstos alquileres.
Debido a todo lo expuesto, el mercado del alquiler, que siempre fue el patito feo del mercado inmobiliario en nuestro país, donde la gran mayoría de la gente prefería comprar vivienda a alquilarla, goza de una muy buena salud y no sólo está aguantado la crisis sino que los precios están subiendo y la demanda aumentando. Así el precio medio del alquiler de una vivienda en el pasado mes de noviembre subió un 4,3%, y en el último año los precios del alquiler, suman un auge del 4,1%, dos puntos por encima del IPC. Por lo tanto y aunque parezca una cosa rara, podemos concluir que el mercado del alquiler está atravesando una buena época en nuestro país, y paradójicamente le está favoreciendo el parón y la crisis de ventas que hay en el sector, puesto que la gente ante la imposibilidad de adquirir una vivienda y ante las turbulencias económicas que se están produciendo a nivel global, está optando por el alquiler.