Las obras del Ave entre Ourense y Santiago, reciben un nuevo impulso por parte del Ministerio de Fomento, tras la aprobación de este a través de ADIF, de la licitación de dos contratos por un importe total de 25 millones de euros para diversas actuaciones.
Señalar que el primero de los contratos que se ha licitado, dispone de una inversión por parte del Ministerio de Fomento de 17,5 millones de euros, hace referencia tanto a la construcción como al mantenimiento de las instalaciones de telecomunicaciones móviles GSM-R e infraestructuras para operadores públicos de telefonía móvil.
El contrato, que comprende un periodo de tres años (construcción y mantenimiento) permitirá la implantación del sistema de telefonía móvil ferroviaria GSM-R y dotará de cobertura telefónica a los usuarios de la línea de alta velocidad.
El objeto de este contrato será, dotar de radiotelefonía digital GSM-R al tramo Ourense-Santiago de la Línea de Alta Velocidad Madrid-Galicia. Esta tecnología es utilizada por Adif para establecer comunicaciones de voz entre los Centros de Regulación y Control (CRC) y las circulaciones; como canal de transmisión del sistema de señalización ERTMS y para realizar las comunicaciones vía radio con el personal operativo de Adif, funciones todas ellas necesarias para la explotación de la línea con las máximas condiciones de fiabilidad y seguridad.
Además, se habilitará la infraestructura necesaria para que los operadores públicos de telefonía móvil instalen sus equipos, con el fin de proporcionar cobertura en los sistemas GSM y UMTS (3G) a lo largo de todo el trazado, para que pueda ser empleada por los usuarios de la línea.
El segundo de los contratos licitados, con una inversión de más de 7M€ de euros y un plazo de ejecución de 12 meses, incluye el suministro, montaje, pruebas y puesta en servicio del sistema de detectores de caída de objetos a la vía férrea.
Los 88 dispositivos que contempla este contrato, se instalarán en las bocas de los 62 túneles del tramo, y a ambos lados de los 26 pasos superiores del trayecto con circulación de vehículos, por encima de las vallas antivandálicas.
Indicar que este sistema de detección de caída de obstáculos a la vía es preceptivo en las líneas de alta velocidad. Su fin es aumentar la seguridad en la circulación ante eventuales invasiones del gálibo de vía por parte de objetos extraños, que podrían causar anomalías en la circulación de los trenes o incluso su descarrilamiento.
Los sistemas detectores de caída de objetos se disponen a lo largo de la vía férrea como elementos que identifican la posible caída de objetos que puedan suponer un peligro para la circulación.
Adif ostenta la titularidad de la patente para la solución tecnológica adoptada, desarrollada por las empresas Cobra y Logytel. El mecanismo consta de unas vallas batientes y sensorizadas mediante un circuito de fibra óptica, que se sitúan sobre el vallado antivandálico cubriendo la anchura de la plataforma del ferrocarril.
En caso de que el esfuerzo que soporte el vallado batiente sea superior al de la tara máxima determinada (200 kg aproximadamente), la barrera se abate, desencadenando un esfuerzo de cizalla que rompe las fibras ópticas asociadas a la barrera.
Al quedar interrumpida la señal que transita por las fibras ópticas del circuito como consecuencia de esta rotura, el dispositivo es capaz de enviar las correspondientes señales de alarma al telemando de detectores del CRC (Centro de Regulación y Control) de la Línea de Alta Velocidad.
En resumen, nuevas adjudicaciones que ponen de manifiesto el interés por parte de Fomento, de cumplir su promesa de que el Ave llegue a Galicia en el 2015.
Para más información:
Ministerio de Fomento